viernes, febrero 20, 2009

TANTO ESPACIO Y AHORA UN SOLO SER...

Me gusta la historia presente en ésta canción.
Y jugar a armar la infinita posibilidad de imágenes mientras escuchas los acordes y la letra.
El video al final, regalo de una querida amiga, que encaja de manera perfecta.

Ráptame del Fin (lucybell)

Ella se colgó del sol, tenía su antifaz
Debía esconderse bien, aprendió a cazar
El se disolvió para entrar
Tanto tiempo que hacía parecer
Que es bueno perder.

Ella lo miró de pie, dejó de respirar
Su cara en nubes, vacío estelar
El se estremeció... quería hablar
Tanta sed y había bebido el mar
Ella lo miró... por ruidos no escuchó.

Ella intentó decir: "Trata de despertar"
De un grito sordo lo amarró de sal
El miró sus pies y saltó
Tanto espacio que no pudo saber
Que ella lo miró
Por ruidos, él le gritó

Ráptame del fin, llévame a empezar
Ráptame del fin, llévame a empezar

Ella perdonó la luz y abrazó la sal
De la sequedad al fin puedo articular
El corrió sin ver y se unió
Tanto espacio y ahora un solo ser
Ella lo miró... sin ruidos sólo escuchó

Ráptame del fin, llévame a empezar
Ráptame del fin, llévame a empezar
Sácame del fin, llévame a empezar
Ráptame del fin, llévame a empezar
Llévame...


Anteayer fuimos a tu matrimonio.
Fue todo tan extraño.
Y todos los del grupo que asistimos, nos quedamos con esa sensación.
Tú habías adornado el acontecimiento desde hacía un tiempo atrás, lo que, según tus palabras, todo sería sólo bendiciones y deseos de buena fortuna para tí y tu futura esposa.
Sin embargo, al estar presentes en el lugar, me dí cuenta de que la realidad era totalmente distinta.
Ni siquiera tus padres estaban de acuerdo con la unión. Incluso tu padre se aventuró en confesar que no veía amor en la relación de uds. dos.
Personalmente, me quedó la sensación de que te casaste más por fidelidad a tu doctrina religiosa, que por verdadero amor hacia quien sería tu compañera de aquí en adelante.
Al parecer, olvidaste que, pese a todo lo "externo", es el amor la razón única y verdadera por la cual dos personas dan un paso tan importante en sus vidas.
No sé si realmente es lo que querías; de hecho te veías alegre, pero no logré percibir brillo alguno en tus ojos, señal inequívoca de cuando alguien está realmente emocionado. Observé atentamente, en todo momento, y no lo percibí en tí, ni en los ojos de tu ahora esposa.
Es todo tan extraño, tan repentino, no sé realmente qué pensar.
A nadie le gusta estar equivocado, y no soy la excepción. Sin embargo, espero que todo lo que escribí hoy sea sólo un error de apreciación de mi parte.
Ésta vez deseo con toda el alma estar equivocado, y que sí exista amor verdadero entre uds.
Por tu propia felicidad, querido amigo.

jueves, febrero 12, 2009


La mayoría de nosotros atesora un lugar especial. Un espacio personal, íntimo, donde es posible desconectarse, aunque sea durante breves momentos, del tedio y la rutina que a veces nos impone la vida diaria.
Dicho espacio, en ocasiones es un lugar físico, que logra reunir las condiciones necesarias para hacernos sentir cómodos; en otras, ese lugar no tiene necesariamente presencia física, encontrándose en la mente de aquellas personas que logran conectarse con lo más interno de sí mismos.
En mi caso, encontré aquél lugar donde menos lo esperaba: en mi propia casa. Específicamente, en un pasillo lateral que comunica el patio delantero con el trasero. La particularidad de este espacio es que está franqueado por una puerta, y el propio muro de la casa, que se yergue imponente hasta el segundo piso, y sin ventanas. Todo eso le da, de noche, el aspecto de "bóveda" oscura... en donde puedo observar otra bóveda: la celeste, con sus miles de estrellas, y a veces la luna.
Por estos días, suelo escaparme hacia mi nuevo espacio, durante la madrugada, mientras todos duermen, para observar el cielo nocturno; sentir ese vientecito suave que aparece sólo de noche; "escuchar" el silencio, cuidando de poner atención al sutil mensaje que suele traer.
Estando en aquel lugar, y sumido en profundas sensaciones y reflexiones, el tiempo pareciera detenerse. Y aparecen las ideas, los sueños, las esperanzas.
Más de alguna lágrima ha rodado desde mis ojos en los últimos días, estando ahí.
Un lugar propio, donde puedo conectarme con mi interior. Y más cerca de lo que yo pensaba.
¿Y tú? ¿Tienes algún lugar especial?

miércoles, febrero 04, 2009


Como decir, que durante muchos años no logré conectarme así con otra persona. Que de alguna forma, todos mis sentimientos se habían bloqueado, impidiendo abrirme, sentir de nuevo.
Pero al conocerte, todo fue cambiando.
Lograste que saliera a la superficie lo mejor de mí, sin que se perdiera un sólo ápice de mi autenticidad.
Derribaste ese muro que, con el paso de los años, había construído a mi alrededor.
Echaste por tierra todos mis argumentos acerca de la tranquilidad de una vida vacía...
Me hiciste volver a creer que aún existía magia en las personas, porque precisamente eso fue lo que encontré en tí.
Iluminabas mi vida sólo con tu presencia. Con tus ojos, tu voz. Con todo tu ser.
Me llenabas. En el último tiempo te habías convertido en un ser mágico, que lograba llenar los vacíos que aún me atormentaban.
Lograste llenar mi vida.
Lo que comenzó como una hermosa amistad, en mí se transformó en algo más profundo.
Pero en tí eso no ocurrió.
Y eso es lo que duele.
No te culpo. Y si hubiese que buscar un culpable, ese soy yo. Por creer y sentir que había algo más.
Ahora debo alejarme un tiempo, hasta encontrar la manera de que todo esto salga de mí, y me ayude a re-comenzar el camino.
Y no quiero alejarme, porque tampoco quiero perderte. Pero sé que es lo correcto. Porque esperaré algo que no podrá hacerse realidad.
Me dijiste que, pese a todo, no querías perder mi amistad.
La verdad, es que ahora ya no espero nada.
Sólo el tiempo dirá.